
La agencia DDB Berlín ha llevado a cabo una acción de guerrilla en los cines de Austria que ha suscitado una gran polémica. Con el fin de promocionar el catálogo de Ikea 2009 la agencia se introdujo en varias salas de unos multicines para proyectar sobre la pantalla los precios de aquellos muebles y utensilios que aparecían en algunas de las escenas de las películas en cartel: el sofá sobre el que se recuesta Will Smith, el cuchillo con el que corta zanahorias George Clooney, la estantería del nuevo piso de Carrie Bradshaw...
Se trata de una acción ciertamente intrusiva, aunque también creativa, que ha provocado más de una protesta.